Diseño web para abogados

Diseño web para abogados: una web que pide cita, no que informa

La web de un despacho tiene un solo trabajo: que quien entra coja el teléfono. Te enseñamos la nuestra, que pasó de 4,7 MB a 370 KB, y qué cambia cuando se diseña para eso.

Quiero mis quince minutos Miramos tu web y te decimos qué le sobra.
370 KBLo que pesa hoy nuestra portada
4,7 MBLo que pesaba antes de rehacerla
+100Despachos que han pasado por nuestras manos
2022Solo despachos y firmas profesionales
El problema

Por qué la web de un despacho de abogados no convierte

La web de la mayoría de despachos de abogados está hecha para tranquilizar al socio, no para convencer al cliente. Se reconoce enseguida: una foto de una balanza o de una biblioteca, un texto sobre la vocación de servicio, un listado de nueve áreas de práctica y un formulario de contacto al final del todo. Es un folleto. Y un folleto no pide cita.

El cliente que llega a la web de un abogado no viene a admirar el despacho: viene con un problema y con prisa. Quiere saber tres cosas en menos de diez segundos —si tratas su asunto, si pareces de fiar y cómo se te llama— y si no las encuentra, vuelve atrás y entra en la siguiente. En jurídico ese «volver atrás» es casi siempre definitivo, porque hay otros tres despachos en la misma pantalla.

Por eso el diseño web para abogados no va de estética. Va de orden: qué se ve primero, qué se puede tocar y cuántos segundos tarda en aparecer. Si buscas la vista completa de cómo se capta en un despacho, está en marketing para abogados; esta página es solo la web.

El dato

370 KB frente a 4,7 MB: lo que hicimos con la nuestra

Predicar es fácil, así que empezamos por casa. Nuestra portada pesaba 4,7 MB y hoy pesa 370 KB: una doceava parte. No es un truco de compresión, es una manera distinta de construir la página.

Qué se quitóPor qué
El constructor visual cargando en cada visitaUn maquetador de páginas mete cientos de kilobytes de estilos y guiones que la página no usa. Se hizo la portada a mano.
Los vídeos autocargadosAhora se ve una imagen y el vídeo solo se descarga si el visitante pulsa. Es el elemento que más pesa de cualquier web de despacho.
Las tipografías externasServidas desde el propio dominio, no desde fuera. Menos conexiones, menos espera y menos datos que salen a terceros.
Los rastreadores duplicadosTres herramientas midiendo lo mismo. Se dejó una y se midió del lado del servidor.

¿Por qué importa el peso en un despacho? Porque casi todo el tráfico jurídico llega desde el móvil, muchas veces con mala cobertura y en mitad de un problema. Una web de cuatro megas en un móvil con tres rayas de cobertura tarda lo suficiente como para que el cliente cambie de idea. La velocidad no es una métrica técnica: es la primera impresión.

Las piezas

Qué lleva una web de despacho que sí capta

No son muchas. La diferencia entre una web que capta y una que informa está en seis decisiones, y ninguna es de color.

  1. Una página por materia, no un listado

    Nueve áreas de práctica en la misma página es la manera más rápida de no rankear por ninguna y de no convencer a nadie. Cada materia, su página, escrita para el cliente de esa materia.

  2. El teléfono, visible y pulsable

    En el móvil, arriba y a la vista, con enlace de llamada. Suena obvio y falla en la mitad de las webs de despacho que auditamos: el número está escrito en una imagen del pie.

  3. Prueba real, no adjetivos

    Reseñas, casos con permiso, años de ejercicio, número de asuntos. «Profesionalidad y cercanía» lo dicen todos los despachos de España y por eso no dice nada.

  4. Un formulario corto de verdad

    Nombre, teléfono y qué le pasa. Cada campo de más baja el número de envíos, y en un despacho el dato que falte se pregunta por teléfono en veinte segundos.

  5. La cara de quien va a llevar el asunto

    Fotos reales del equipo, no de banco de imágenes. El cliente de un abogado contrata a una persona, y una foto comprada se nota siempre.

  6. Que abra rápido en el móvil

    Es la pieza que sostiene a las otras cinco. Da igual lo bien escrita que esté una página si el cliente no llega a verla.

Autodiagnóstico

Cinco señales de que la web de tu despacho te cuesta clientes

Se comprueban en cinco minutos, desde el móvil y sin herramientas. Si reconoces tres o más, el problema no es que no llegue gente: es lo que pasa cuando llega.

Señales de alarma

  • Abres la web con datos móviles y tarda más de tres segundos en verse algo.
  • El teléfono del despacho no se ve sin bajar, o está escrito dentro de una imagen.
  • Todas las áreas de práctica caben en una sola página con un párrafo cada una.
  • Las fotos del equipo son de banco de imágenes, o no hay fotos de los abogados.
  • El formulario pide más de cuatro datos antes de dejarte escribir tu caso.

Lo que debería pasar

  • Se ve algo útil en menos de un segundo y medio, también con mala cobertura.
  • El botón de llamar está arriba y se puede pulsar con el pulgar.
  • Cada materia tiene su página, con el lenguaje del cliente de esa materia.
  • Se ve la cara de los abogados que van a llevar el asunto.
  • Hay prueba comprobable: reseñas, años, número de asuntos, casos con permiso.

Ninguna de estas cinco cosas cuesta dinero de verdad. Cuestan decisiones, y casi siempre chocan con el gusto de alguien del despacho. Esa conversación —qué se quita de la web de un abogado para que empiece a captar— es la parte más incómoda del trabajo y la que más rinde.

Web y buscadores

La web y el posicionamiento son el mismo trabajo

Es un error caro separarlos. Muchos abogados encargan primero una web bonita y después llaman a alguien para «hacerle el SEO», y se encuentran con que la web no tiene dónde meter las páginas que hacen falta, o que cada una tarda tres segundos en abrir.

Una web de despacho bien hecha ya viene preparada: estructura de materias, direcciones limpias, textos que se pueden ampliar sin romper el diseño y velocidad suficiente para competir. Lo que va después —ficha de Google, reseñas, contenido por materia— está en SEO para abogados, y se apoya entero en esta base.

Dicho al revés: rehacer la web sin pensar en buscadores es pagar dos veces. Y rehacerla cambiando todas las direcciones sin redirigir las antiguas es peor todavía, porque tira por la borda lo que ya estaba posicionado. Es el fallo más frecuente en los rediseños de webs de abogados, y es irreversible si nadie guardó el mapa antiguo.

Un caso

Cuando la web es la que abre la puerta

Carlos Niño, socio fundador de Ecom Advisory 1:53

Ecom Advisory

Firma especializada en tiendas online · Madrid

«Siete meses después ya hemos superado los 6.000 € al mes en igualas recurrentes, además de todos los extraordinarios.»

Carlos Niño, socio fundador

Se estrechó a un solo tipo de cliente y necesitaba que ese cliente le encontrara. La web fue la primera pieza. Está entero en el caso de Ecom Advisory.

Cómo se hace

Cómo rehacemos la web de un despacho

PASO 1

Guardamos lo que funciona

Antes de tocar nada: qué páginas traen visitas hoy y qué direcciones hay que conservar o redirigir. Nunca se rehace a ciegas.

PASO 2

Decidimos las materias

Qué asuntos quiere el despacho y en qué orden. La estructura de la web sale de ahí, no de un menú estándar.

PASO 3

Escribimos y montamos

Textos escritos por nosotros y validados por el despacho, siempre. Y la página construida para pesar poco.

PASO 4

Medimos lo que entra

Llamadas y formularios, por materia. Si una página no convierte, se cambia esa página, no la web entera.

¿Hace falta rehacerla entera? Muchas veces no. Si carga rápido y se puede ampliar, se aprovecha y se trabaja encima. Te lo decimos mirándola, no antes.

Que la miremos
Dudas

Preguntas frecuentes sobre diseño web para abogados

¿Cuánto tarda en estar lista la web de un despacho?
Lo que tarda no es el diseño: es que el despacho valide los textos de cada materia. Con validaciones ágiles, semanas. Con un socio que revisa cuando puede, meses. Lo decimos por delante porque es el cuello real.
¿Perderé posiciones en Google al cambiar la web?
Si se hace bien, no. Se guarda el mapa de direcciones antiguas y cada una se redirige a su equivalente en un solo salto. Si se hace mal, sí, y es el daño más difícil de revertir de un rediseño.
¿Puedo quedarme con mi web actual?
Muchas veces sí. Si abre rápido, se ve bien en el móvil y permite añadir páginas nuevas, se aprovecha. Si tarda seis segundos en abrir, ninguna otra palanca compensa eso.
¿La web es mía?
Tuya, en tu dominio y en un alojamiento a tu nombre. Sin licencias que caducan ni plataformas de las que no se puede salir con el contenido.
¿Hace falta blog en la web de un abogado?
Solo si hay quien lo mantenga con criterio. Un blog abandonado con la última entrada de hace tres años dice del despacho lo contrario de lo que se pretendía. Antes que un blog, las páginas de materia.
¿Y el aviso legal y las cookies?
Van desde el primer día, y en un despacho de abogados con más motivo. Textos de privacidad, cookies y el registro de consentimientos, montados y funcionando.

Más trabajo publicado en artículos sobre marketing para despachos de abogados.

Quince minutos

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