Abogado laboralista
Se busca con plazo y con miedo: despido, finiquito, baja, acoso. El cliente compara poco y llama al primero que le inspira confianza. Aquí la ficha de Google y las reseñas pesan más que el texto.
Posicionamos despachos de abogados en España desde 2022. No traemos visitas: traemos gente que ya ha decidido que necesita un abogado y está buscando cuál.
Casi nadie busca «abogado». Se busca el problema: me han despedido y no me han pagado el finiquito, quiero acogerme a la ley de segunda oportunidad, reclamación de gastos de hipoteca, herencia con un hermano que no firma. Quien escribe eso no está informándose: está a un paso de llamar a alguien. El SEO para abogados consiste en estar delante justo en ese paso, y no antes.
Ese matiz cambia el trabajo entero. Una web de despacho llena de artículos sobre la reforma laboral puede tener muchas visitas y ninguna llamada, porque atrae a estudiantes, a curiosos y a compañeros de profesión. Una web con seis páginas bien hechas —una por cada asunto que de verdad quieres llevar— puede tener diez veces menos tráfico y llenar la agenda. Esto lo hemos visto en nuestro propio sitio y en el de los despachos que llevamos: la longitud no posiciona y el tráfico no factura.
Hay una segunda cosa que separa a este sector del resto: la urgencia. Un cliente que busca un abogado suele estar en un plazo. Un requerimiento, una vista, un despido, un embargo. Por eso el posicionamiento en buscadores para abogados no compite solo contra otros despachos: compite contra el reloj del cliente, y gana quien aparece y contesta. Si esto encaja con lo que buscabas, la vista completa está en marketing para abogados; esta página es solo la parte de posicionamiento.
El posicionamiento web para abogados tiene muchas variables, pero en la práctica, en un despacho español medio, casi todo el resultado sale de tres. Este es el orden en que las tocamos.
Es lo primero que se ve y lo último que se trabaja en casi todos los despachos. Cuando alguien busca un abogado con una ciudad detrás, Google enseña primero el mapa: tres fichas, con foto, horario, reseñas y botón de llamar. Ganar ahí no es cuestión de dinero, es cuestión de tener la ficha completa, la categoría correcta, fotos de verdad del despacho y reseñas recientes. En muchas plazas es el único sitio donde un despacho pequeño puede ganarle a uno grande.
Una página por materia y por plaza, no un listado con nueve especialidades en la misma. Si llevas laboral, concursal y herencias, son tres páginas distintas, cada una escrita para el cliente de ese asunto, con su lenguaje, sus dudas y su precio. Es el trabajo más aburrido del SEO para abogados y el que más rinde, porque cada una de esas páginas puede rankear por su cuenta y ninguna canibaliza a la otra.
En materia jurídica la reseña no es un adorno: es el sustituto de la recomendación. Un abogado con cuarenta reseñas recientes y respuestas escritas por el titular convierte mucho mejor que uno con cuatro de hace tres años, incluso saliendo por debajo. Y hay una parte que casi nadie cuida: pedir la reseña en el momento en que el cliente está contento, que es al cerrar el asunto, no seis meses después.
Lo que no está en esta lista también dice algo. No están los enlaces comprados, no está la longitud del texto y no están las palabras clave repetidas. Con la autoridad que tiene un despacho medio, esas tres palancas bien hechas dan más que cualquier truco, y no ponen la web en riesgo.
De poco sirve salir el primero si el teléfono suena y nadie coge, o si el formulario cae en un correo que se mira los viernes. En los despachos que llevamos, la parte que más rendimiento da el primer mes casi nunca es la publicidad: es ordenar la entrada. Aquí ayuda tener una herramienta que registre cada contacto y avise; hemos escrito aparte qué software usan los despachos españoles y cuál se queda a medias.
No vamos a enseñarte capturas de tráfico. Vamos a enseñarte a un cliente hablando, con su nombre y su cargo, sobre el problema que sí importa en un despacho con volumen: no perder lo que ya entra.
2:03«Nos facilita mucho la labor comercial. No perdemos un lead, no perdemos ni un solo cliente.»
Su cuello de botella no era captar: era que, con volumen, los contactos se caían por el camino. Está entero, con seis firmas más, en el caso de GAC Economistas y Abogados.
Del resto de despachos jurídicos que llevamos preferimos hablar en agregado mientras no tengamos su permiso por escrito para nombrarlos. En conjunto, sobre la cartera de firmas con área jurídica: las materias que mejor responden al posicionamiento son las que el cliente busca por su nombre y con plazo —segunda oportunidad, despido, reclamaciones bancarias, extranjería—, y las que peor, las que se contratan por recomendación pura, como el asesoramiento societario recurrente. Eso condiciona qué páginas se escriben primero, y es de lo que hablamos en la llamada.
No hay un SEO para abogados: hay uno por materia. Cambia quién busca, cuándo busca y cuánto vale ese asunto. Estas son las cinco familias con las que más trabajamos y lo que hay que saber de cada una antes de escribir una sola página.
Se busca con plazo y con miedo: despido, finiquito, baja, acoso. El cliente compara poco y llama al primero que le inspira confianza. Aquí la ficha de Google y las reseñas pesan más que el texto.
Divorcio, custodia, herencias. Es la materia con más volumen de búsqueda y también la más disputada por los abogados de cada ciudad. Se gana por plaza y por barrio, no a nivel nacional.
El cliente llega informado y ha leído mucho antes de llamar. Aquí sí paga escribir bien y con detalle: requisitos, plazos, coste. Es donde el contenido de un abogado marca diferencia real.
Volumen alto, competencia media y mucha búsqueda en varios idiomas. Un despacho de abogados que trabaje esta materia y no tenga la web en más de un idioma está dejando la mitad fuera.
Es la materia donde más abogados compiten a nivel nacional y donde más caro sale el clic de pago. Por eso el posicionamiento gratuito es el canal que más sentido tiene si se aguanta el plazo.
Poca búsqueda directa: el abogado mercantil se contrata por recomendación o por LinkedIn. Si es tu única materia, te diremos en la llamada que el posicionamiento no es tu primer canal.
La conclusión práctica es incómoda y conviene decirla pronto: hay materias en las que un abogado no debería invertir en posicionamiento, y hay despachos que ganan más ordenando el teléfono que subiendo posiciones. Eso lo miramos antes de proponer nada.
Ese último punto no es una pose. La publicidad de servicios jurídicos tiene límites, y un abogado que promete un resultado en su web se expone a más de un problema. Todo lo que escribimos pasa por un filtro de cumplimiento antes de publicarse, y cuando algo no se puede decir, lo decimos y buscamos otra manera de decirlo.
PASO 1
Qué asuntos llegan al abogado, por dónde y cuánto vale cada uno. Sin eso no se puede decidir por qué materia pelear.
PASO 2
Dos o tres materias, no nueve. Las que tu despacho cobra bien, sabe hacer y puede ganar en tu plaza.
PASO 3
En ese orden. La ficha da resultado en semanas; las páginas, en meses; las reseñas sostienen las dos.
PASO 4
Cada mes: cuántas llamadas, de qué materia y qué pasó con ellas. Si una materia no responde, se cambia.
El posicionamiento tarda y aguanta. Si tu despacho necesita asuntos este trimestre, lo honesto es encender también un canal rápido, y eso lo vemos en la llamada.
Quiero mis quince minutosPreferimos decir que no en quince minutos antes que cobrar seis meses a un despacho al que esto no le va a servir.
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