Qué modelo de IA usar en tu despacho: becario, gestor o socio

En Ranking Online sabemos que casi todo el que empieza con la IA comete el mismo fallo. Abre la herramienta, usa el modelo que viene puesto por defecto y lo usa para todo: para clasificar un correo y para el análisis que se va a leer un cliente importante. Y luego pasa una de dos cosas: o tira el dinero, o se juega el criterio.
Yo no llevo un despacho, pero trabajo con casi 50 por dentro, a la vez. Y este error lo veo constantemente. La buena noticia: se arregla en treinta segundos, con una regla que hoy te vas a llevar puesta.
Si prefieres verlo, arriba tienes el vídeo completo (unos 6 minutos). Debajo, la versión leída para ir al grano.
La misma consulta, tres respuestas distintas
Empecemos por el final, que es donde se ve. En el vídeo lanzo la misma pregunta de despacho a tres modelos de distinto tamaño y comparo lo que devuelve cada uno.
- El pequeño contesta al instante. Una lista correcta y básica. Para salir del paso, vale.
- El mediano tarda unos segundos más. La misma lista, pero argumentada, ordenada por impacto y con las preguntas que habría que hacerle al cliente antes. Esto ya es un borrador de trabajo.
- El grande tarda más. Y trae dos matices que separan al junior del socio: el momento óptimo del movimiento según el calendario fiscal y una advertencia sobre un caso particular que ni te habías planteado.
Tres cerebros. Tres profundidades. Y, en la herramienta, tres precios.
La herramienta no es una IA: son tres tamaños
Esto es lo que casi nadie te cuenta: la IA que usas no es una sola inteligencia. Son varias, en tres tamaños. Y la mayoría de la gente usa siempre el mismo, el que viene por defecto, para todo.
Es como tener un becario, un gestor senior y un socio… y mandarle todo a la misma persona. Ni el becario puede con el dictamen, ni tiene sentido que el socio te clasifique el correo.
Un apunte importante, porque marca cómo escribo el resto del artículo: en el vídeo verás los nombres que tienen los modelos hoy. Quédate con los tamaños, no con los nombres. Los nombres cambian cada pocos meses; la lógica de elegir por tamaño no cambia nunca.
La regla de 30 segundos: ¿volumen, trabajo o criterio?
Aquí está el truco que resuelve el 100% de los casos. Antes de escribirle nada a la IA, pregúntate una cosa: ¿esta tarea es de volumen, de trabajo o de criterio?
- Volumen (clasificar, extraer, respuestas cortas y repetitivas) → el pequeño. Rápido y suficiente.
- Trabajo del día a día (redactar, resumir, preparar una reunión) → el mediano. Es tu 80–90% del uso.
- Criterio (el caso complejo, el análisis fino, lo que va a leer alguien importante) → el grande.
Becario, gestor, socio. Una vez lo interiorizas, eliges sin pensar.
Los dos errores: el tacaño y el derrochador
El fallo tiene dos caras, una por cada lado.
El tacaño. Lo hace todo con el pequeño “porque va más rápido”. Le sale flojo y concluye que “esto de la IA es un bluff”. No era floja la herramienta. Era pequeño el cerebro para esa tarea.
El derrochador. Lo hace todo con el grande “por si acaso”. Funciona… pero paga análisis de socio para ordenar el correo, y encima espera más.
El cupo también cuenta
Hay una razón más, muy propia de estas herramientas: el uso tiene límites. No es infinito. Se te renueva por tramos —cada pocas horas y por semana—, y los límites exactos cambian según el plan que tengas y con el tiempo.
¿Qué significa eso en la práctica? Que si tiras del cerebro grande para todo, te quedas sin cupo justo cuando de verdad lo necesitas. Elegir bien el modelo también es no quedarte tirado a media tarde.
El aviso: el cerebro grande también se equivoca
Y el aviso honesto, que es lo más importante de todo el vídeo: el modelo grande también falla. Es más fino y más convincente… y por eso es más peligroso si no lo revisas. Cuanto mejor suena una respuesta, más atento tienes que estar tú.
Es la regla que preside todo el curso y que no descansa nunca: la máquina propone; tú revisas, decides y firmas.
Un caso para verlo (ejemplo ficticio)
Ejemplo ficticio, no es un caso real de cliente. Un cliente con una empresa de reformas y ocho empleados se plantea pasar de autónomo a sociedad y te pide los puntos clave a analizar.
- El pequeño te suelta la lista de siempre: umbrales, costes, Seguridad Social. Correcta y sin más.
- El mediano te la ordena por impacto y te añade las preguntas que le harías al cliente antes de mojarte.
- El grande te avisa del momento óptimo del cambio según el calendario fiscal y te marca un supuesto particular que se les escapa a los otros dos.
Misma pregunta. Tres niveles de socio. Tú decides a cuál se la haces según lo que esté en juego.
Preguntas frecuentes sobre el curso de Claude para despachos y asesorías
¿Cuántos modelos de IA hay para elegir?
En la práctica, piensa en tres tamaños: pequeño, mediano y grande. Los nombres concretos cambian con el tiempo; la lógica de elegir por tamaño, no.
¿Cuál uso para el día a día del despacho?
El mediano. Cubre el 80–90% del trabajo: redactar, resumir, preparar. Reserva el grande para lo que exige criterio.
¿El modelo más potente es siempre el mejor?
No. Cada uno para lo suyo. Usar el grande para todo es pagar de más, esperar de más y gastar cupo que necesitarás para lo importante.
¿El modelo grande se equivoca?
Sí, y encima suena muy convincente. Por eso hay que revisarlo siempre: la máquina propone y tú firmas.
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Recapitulando: tres cerebros y tres precios (becario, gestor, socio); la regla de 30 segundos (¿volumen, trabajo o criterio?); y que el que viene por defecto no siempre es el que toca.
Tu tarea de esta semana: coge una consulta real, anonimizada (en el curso ya vimos cómo, sin saltarte el RGPD ni el secreto profesional), y pásala por dos cerebros distintos. Compara las dos respuestas. A partir de ahí eliges sin pensar.
Esto es parte de Claude para despachos, un curso gratuito de cero a pro. Tienes la serie completa y los recursos (plantillas, instrucciones y ejemplos listos para usar) en Ranking Online.
Somos una agencia de marketing digital que trabaja en exclusiva con asesorías y despachos. Te enseño esto gratis porque un despacho que produce mejor con la IA y sabe hacerse elegir es imbatible.
Con esto cerramos el módulo de arranque: ya tienes el mapa, la instrucción bien hecha, la regla de los datos y los tres cerebros. En el siguiente entramos en materia, con un contrato de 80 páginas dominado en tres minutos y con los riesgos señalados.
Dime una cosa: ¿de qué modelo tiras tú para todo? Te leo.
