BORME con IA: las empresas constituidas en tu provincia, en un informe cada mañana

Tomás Sala Correia

Tomás Sala Correia

CEO de Ranking Online.

Especialista en marketing para asesorías y despachos, con foco en captación y fidelización de clientes.
 


¿Cuántas oportunidades va a tener tu despacho el mes que viene? Nadie lo sabe. Llegan las que llegan: boca a boca, un cliente que te trae a su cuñado, suerte. Eso está bien, pero no es un canal. Es esperar.

Yo no llevo un despacho, pero trabajo con casi 50 por dentro, a la vez. Y esto lo veo en casi todos. Hoy te enseño a montar un radar del BORME: un informe diario, automático, con las sociedades que se constituyeron ayer en tu provincia. Información pública, puesta en orden. Y te cuento, sin rodeos, dónde está la raya legal —que no está donde la mayoría cree—.

🎥 Aquí tienes la lección completa en vídeo (unos 6 minutos):

Si prefieres leerlo, aquí tienes la versión escrita para ir al grano.

Primero, el resultado: un documento que aparece solo a las 8:15

Empecemos por el final. Cada mañana, a las ocho y cuarto, aparece un documento en una carpeta: las sociedades constituidas ayer en mi provincia. Nombre, actividad, administrador, capital. Ordenadas por interés, y con las que encajan con el perfil que yo he definido, destacadas arriba.

Nadie ha tocado nada. Ni yo, ni nadie del equipo.

Eso es todo el truco: coger un dato público que está delante de todos y que nadie lee, y ponerlo en orden todos los días.

Qué es el BORME (y por qué casi nadie lo lee)

El Boletín Oficial del Registro Mercantil publica cada día laborable, entre otras cosas, las sociedades que se constituyen. Es público. Cualquiera puede leerlo, sin pedir permiso a nadie y sin pagar.

Y ahí está la gracia: casi nadie lo lee. No por dejadez, por economía. Leerlo a mano cada día, filtrar tu provincia, apuntar los datos… es un rato de alguien, todos los días, para algo que “igual algún día sirve”. Ningún despacho puede pagar eso.

O sea: el trabajo perfecto para la máquina. Trabajo mecánico, diario, aburrido, con un criterio claro y un formato fijo.

La raya que no se cruza: leer no es lo mismo que tratar, ni que contactar

Esto va antes de la demo, porque es lo que sostiene todo lo demás.

Lo que montamos aquí es información. Datos públicos, de fuente oficial. Leerlos no tiene ninguna pega.

Pero aquí hay dos cosas, no una:

  1. En cuanto guardas ese listado, con sus nombres de administradores, ya estás tratando datos personales. Que la fuente sea pública no te exime.
  2. Y está lo que hagas después. Llamar, escribir, mandar un correo: eso ya es contacto comercial. Y el contacto comercial en frío, en España, tiene sus reglas —protección de datos y comunicaciones comerciales—.

Yo no soy quién para darte la clase legal: de eso sabes tú más que yo, y si no, quien te lleve la protección de datos en el despacho. Pero mi recomendación es clara: ténlas claras ANTES de montar nada. Aquí montamos el radar. Cómo lo uses después es cosa tuya.

La instrucción del radar, línea a línea

En Claude Code, en una carpeta llamada “RADAR BORME”, la instrucción es esta (en el vídeo la tienes en pantalla para pausar y copiar):

“Cada día laborable quiero un informe de las constituciones de sociedades publicadas en el BORME de la provincia de [la tuya]. Para cada una: nombre, objeto social, domicilio, administrador y capital. Ordénalas así: primero, las que encajen con este perfil: [las actividades que a ti te interesan: hostelería, construcción, transporte, comercio electrónico…] y el capital en el rango que a ti te encaje. Después, el resto, en una tabla breve. Formato: un documento por día, con fecha, en la subcarpeta ‘informes’. Si un día no hay BORME o no se puede leer, dime por qué en el informe. No lo dejes vacío.”

Cuatro decisiones metidas en un párrafo: qué campos, qué orden, qué formato y qué pasa cuando falla.

Tu criterio va en el perfil (y conviene estrecho, no ancho)

Fíjate en el perfil, porque ahí está tu criterio de despacho. ¿A quién sabéis servir mejor? Eso va ahí.

Y lo que yo haría es no ponerlo ancho. Un perfil que vale para todo no te sirve para nada: te devuelve una lista larga que nadie va a mirar. Estrecho, en cambio, te devuelve pocas líneas que sí miras.

Es la misma lógica de cualquier nicho: la utilidad está en lo que dejas fuera.

Los días malos también se informan

La última regla parece tonta y es la que separa un radar de un juguete: si un día no hay boletín o no se puede leer, que lo diga.

Un radar que falla en silencio no es un radar. Es peor que no tener nada, porque te da una sensación de cobertura que no existe. Un documento vacío y sin explicación es un fallo escondido.

Esto, además, se junta con las tareas programadas que ya vimos en el curso: el informe amanece hecho, sin que nadie lo lance.

El error típico: llegar el primero no es llegar mejor

El error típico de este vídeo no es técnico. Es qué hacer con el informe.

El radar te da la oportunidad. No te da el derecho a ser pesado. Una empresa que acaba de constituirse no te está esperando a ti. Lo más normal es que reciba unas cuantas llamadas esa misma semana. No vas a ser el único.

Tu ventaja no es llegar el primero a venderle. Es llegar mejor: con algo útil, específico de su actividad, en el momento correcto. El que llega con valor no compite con los que llaman a vender. Juega en otra liga.

La nota honesta: el radar encuentra empresas, no clientes

Y ahora la parte que no vas a oír en ningún sitio donde te vendan algo parecido.

El radar encuentra empresas, no clientes. De todas las que salen:

  • unas cuantas son patrimoniales;
  • otras nacen prácticamente inactivas;
  • y otras ya vienen con asesor de casa —muchas veces, el mismo despacho que las constituyó.

El filtro fino, como siempre, es humano. Es tuyo.

Lo que cambia con el radar no es que te lleguen clientes. Es que dejas de enterarte por casualidad de lo que se mueve en tu provincia. Eso es información, y la información es lo que te permite decidir en vez de esperar.

Empieza hoy

Recapitulando: el BORME es público, es diario y casi nadie lo lee —ventaja para el que lo automatiza—; tu criterio va dentro del perfil de actividad, y estrecho; los días malos también se informan; y el radar da oportunidades, mientras que el valor al contactar, y las reglas legales de ese contacto, los pones tú.

Tu tarea de esta semana: monta el radar de tu provincia y déjalo correr una semana. El lunes que viene, mira cuántas del perfil han salido. Ese número, al mes, es el volumen que hoy no estás ni viendo. Cuántas valen, ya lo dice tu filtro. Creo que te va a sorprender.

El BORME lleva ahí toda la vida. Público. Gratis. Cada día. Lo que no tenías era a alguien que se lo leyera por ti todas las mañanas. Ahora lo tienes.

Esto es parte de Claude para despachos, un curso gratuito de cero a pro. Tienes la serie completa y los recursos —plantillas, instrucciones y ejemplos listos para usar— en rankingonline.com/curso-claude.

En Ranking Online trabajamos en exclusiva con asesorías y despachos. Te enseño esto gratis porque un despacho que produce mejor con la IA y decide con información, en vez de esperar, es imbatible.

Y dime una cosa: hoy, ¿cómo te enteras de lo que se mueve en tu provincia? Te leo.

👉 Ver la lección en vídeo

Preguntas frecuentes

¿Es legal consultar el BORME y montar un informe diario con lo que publica?

Consultar el BORME es legítimo: es un boletín oficial y público. La cuestión no está en el acceso al dato, está en el tratamiento: en cuanto guardas un listado con nombres de administradores estás tratando datos personales, y eso entra en el terreno del RGPD y la LOPDGDD. Y si después contactas, entran además las reglas de las comunicaciones comerciales. Que la fuente sea pública no exime de nada de eso. Antes de montarlo, revísalo con quien lleve la protección de datos de tu despacho. Esto es un vídeo de método, no asesoramiento jurídico.

Entonces, ¿esto sirve para captar clientes?

Sirve para ver información pública que hoy no ves. Nada más, y no es poco. El radar te da empresas recién constituidas, y de esas, muchas son patrimoniales, casi inactivas o ya tienen asesor. Qué haces después, a quién decides dirigirte y cómo, es tu decisión profesional y tiene sus reglas. Aquí no se promete ni un cliente.

¿Qué datos saca exactamente?

Los que publica el propio boletín: denominación, objeto social, domicilio, administrador y capital. Ni más, ni de otro sitio.

¿Necesito saber programar?

No. Se le da una instrucción en tu idioma, como la de arriba. Lo técnico es que el informe se genere solo cada día laborable, y eso se resuelve con las tareas programadas que ya vimos en el curso.

¿Y si un día no hay boletín?

Se lo pides expresamente: que lo explique en el informe en vez de dejarlo vacío. Un radar que falla en silencio no es un radar.

¿Puedo fiarme del informe sin mirarlo?

No, y no por desconfianza: por método. Lo mismo que en todo el curso. La máquina propone; tú revisas, decides y firmas. Si algo del informe va a moverte a hacer algo, compruébalo en la fuente.